Post Pic

Crónica de un viaje a Bruselas

Ha pasado un día desde que llegué de mi viaje a Bruselas con el MAICOP.  Uno de los viajes más agotadores que he tenido en mucho tiempo. Todo comenzó para mí el sábado 5, con mi viaje de Salamanca a Valladolid, hasta ahí todo bien, de relax con una compañera del Máster en su casa [...]

Ha pasado un día desde que llegué de mi viaje a Bruselas con el MAICOP.  Uno de los viajes más agotadores que he tenido en mucho tiempo. Todo comenzó para mí el sábado 5, con mi viaje de Salamanca a Valladolid, hasta ahí todo bien, de relax con una compañera del Máster en su casa y luego traslado de Valladolid a Madrid, directos al aeropuerto. Hasta ahí todo bien, salvo porque no dormimos nada en toda la noche, salvo algún que otro rato durante el camino.

Llegada a la T4 sin problemas, facturamos, algunas compras en el Dutty Free y un buen par de cafés para no dormirnos durante el camino hasta, por lo menos, llegar al hotel. Montamos en el vuelo de Iberia, uno de los que más rápido se me han pasado de todos los vuelos que he cogido en mi vida. Traslado al hotel en tren y taxi. Esa tarde pensaba pasarla durmiendo, pero como no, las ganas de salir a conocer la ciudad surgieron por si mismas. Toda la tarde en el centro de Bruselas de compras y turismo. Hasta ahí todo bien, nos volvemos al hotel con una sensación de que eran las 11 de la noche cuando en realidad no eran más de las 6 de la tarde… Fiesta post-turismo en el hotel y a dormir.

Día 2: Día de visitas principalmente. Nos levantamos temprano para visitar la sede de la OTAN, todo perfecto salvo por el hecho de que habíamos dormido poco, no nos dejaban meter las cámaras de fotos ni los móviles y las charlas que nos dieron fueron en inglés, aunque para mí eso no es un problema, salvo cuando uno tiene sueño. Comida en la propia sede, que por cierto, también fue de las mejores.

Visita a la comisión Europea, aunque solo fuera en la fachada, unos cafés o cervezas para hacer tiempo y luego al parlamento Europeo, donde tuvimos el placer de recibir la visita de Antonio López-Istúriz, Secretario General del PPE. Unas charlas sobre el funcionamiento del Parlamento Europeo, fotos de rigor y de vuelta al hotel.

Descansamos media hora en el hotel, nos quitamos el traje y volvemos a salir al centro de Bruselas. Esta vez con un panorama muy distinto al del día anterior, en el que estaban todas las calles llenas de gente, mientras que ese día prácticamente estaba desierta la ciudad. Volvimos a pasar por los mismos sitios que el día anterior, pero mereció mucho la pena, La Grand Place es una de las plazas “mayores” más famosas de Europa y del mundo y no podíamos íbamos a perder la oportunidad de visitar esa plaza por última vez. Cena y minifiesta posterior.

A partir de ahí no hay mucho más que contar, posiblemente que espero que esa visita a Bruselas solo sea el inicio de una serie de visitas posteriores, ya como trabajo y no de estudios, pero quien sabe, el tiempo lo dirá.

Etiquetado con:
 

Un comentario to “Crónica de un viaje a Bruselas”

  1. Fernando dice:

    Ayram, ni una sola línea dedicada al chocolate, no me lo puedo creer jejeje si es lo único que había en todas y cada una de las calles del centro de la ciudad. Creo que han puesto allí la sede de la UE solo para poder hincharse a bombones… Si me llegó a quedar un mes engordo fácil cinco kilos y eso que no soy especialmente goloso jajaja. Por no hablar de que seguro que no has contado lo mejor del viaje pero, ya se sabe, lo que pasa en MAICOP se queda en el MAICOP.

    A mi personalmente me gustó la ciudad y las visitas, habrá que intentar volver en el futuro con bastante más tiempo y en otra época del año, aunque nos hizo relativamente bueno… sobre todo si lo comparamos con el aguanieve que se atisba ahora mismo por mi ventana…

Deja un comentario